¡APOYA NUESTRO RETO BECAS DE ESTUDIO!

¡APOYA NUESTRO RETO BECAS DE ESTUDIO!

Según datos oficiales, en El Salvador solo 4 de cada 10 niños que inician la educación básica llegará hasta al bachillerato y solo la mitad de esos cuatro entrará a la universidad. Menos del 10% de los salvadoreños que estudian hoy logrará obtener un título universitario. Dificultades económicas, la situación de violencia e inseguridad y falta de apoyo son los principales obstáculos que se encontrarán en el camino. El proyecto Becas de Estudio es una oportunidad para que muchos jóvenes puedan obtener el grado de bachiller o un título universitario.

A través del proyecto Becas de Estudio formamos a jóvenes en riesgo de exclusión social, rompemos el círculo de pobreza de muchas familias y fomentamos un modelo de superación positivo para otros jóvenes. ¡Apoya nuestro RETO BECAS!

Contexto educativo en El Salvador:

La Educación Básica comprende nueve años de estudio, del primero al noveno grado, iniciándose, normalmente, a los siete años de edad. Es obligatoria y gratuita cuando la imparte el Estado en los Centros Oficiales de Educación y su financiamiento es con cargo al Presupuesto General de la Nación. No obstante, el número de años promedio de escolaridad es inferior a los diez que los organismos internacionales consideran necesarios para que alguien pueda salir de la pobreza.

El proyecto Becas de Estudio es una oportunidad para que jóvenes en riesgo de exclusión social que han demostrado ser responsables, aplicados y tener deseos de seguir formándose, puedan continuar con la Educación Media y, posteriormente, con la Educación Superior.

La Educación Media es aquella que culmina con el grado de bachiller, el cual se acredita con el título correspondiente. Se ofrece la formación en dos modalidades educativas: una general y otra técnico vocacional. El bachillerato general tiene una duración de dos años y el técnico vocacional de tres. En el bachillerato técnico vocacional los estudiantes reciben una formación técnica en el área profesional que seleccionen. Estar en posesión de un título de bachiller les abre la puerta hacia la educación superior y hacia un empleo formal con un mejor salario.

La Educación Superior comprende la formación posterior a la enseñanza media y tiene dos modalidades: Educación Tecnológica y Educación Universitaria. La Educación Tecnológica tiene como propósito la formación y capacitación de profesionales y técnicos especializados en la aplicación de los conocimientos y destrezas de las distintas áreas científicas o humanísticas y tiene una duración no menor de 2 años. La Educación Universitaria es aquella que se orienta a la formación en carreras con estudios de carácter multidisciplinario en la ciencia, el arte, la cultura y la tecnología, que capacita científica y humanísticamente, conduce a la obtención de los grados universitarios y tiene una duración no menor de 5 años.

En El Salvador, la Educación Media y Superior, aún cuando se imparta en centros de educación pública, no es gratuita y exige el pago de una cuota mensual que debe sufragar el alumno. Es por ello que CINDE creó en 2006 el programa Becas de Estudio en dos modalidades:  Educación Media (tanto bachillerato general como técnico vocacional) y Educación Superior (en la rama tecnológica y universitaria). Desde entonces, más de 125 jóvenes han podido continuar sus estudios gracias a la ayuda de estas becas. El importe asignado a las mismas cubre la cuota mensual, el transporte y el material didáctico o de papelería.

Dificultades a las que se enfrentan los jóvenes para estudiar:

Existen tres tipos principales de dificultades a las que se enfrentan los jóvenes salvadoreños que desean continuar con sus estudios una vez finalizada la educación básica:

  1. Falta de recursos económicos:el gasto para un estudiante de educación media (bachillerato general o técnico vocacional) es, aproximadamente, de 30-40 dólares al mes. A esta cantidad hay que añadir el gasto de transporte, libros y material de papelería. Este monto para una familia de bajos ingresos (150-250 dólares mensuales) supone un gasto excesivo que no pueden permitirse, más aún cuando hay varios hijos menores de edad en el hogar. El gasto se incrementa en el caso de la enseñanza superior (tecnológica o universitaria), donde la cuota ronda los 40-60 dólares al mes.
  1. Violencia: el fenómeno de las pandillas es un desafío mayor que se vincula al ámbito de la seguridad más que de la educación, pero la escuela lo sufre. Jóvenes que no pueden asistir a la escuela pública más cercana porque se encuentra en un barrio donde domina la pandilla contraria a la del lugar donde residen. Cruzar los límites invisibles que han trazado las dos pandillas que se disputan el territorio en El Salvador es poner en riesgo la vida.
  2. Falta de ambiente de estímulos adecuado en el hogar: la pobreza en los hogares, la inseguridad, el estrés del día a día y la violencia que sufren muchas mujeres en el hogar por parte de sus parejas influye negativamente en los jóvenes con deseos de estudiar.  Muchas veces, obligados por sus padres, por necesidad económica del hogar, porque en su casa no valoran la formación académica o porque no encuentran referencias de jóvenes que han salido de la pobreza a través del estudio en su comunidad, se ven forzados a incorporarse a trabajos informales y precarios al finalizar la educación básica obligatoria o, incluso, mucho antes.

El programa Becas de Estudio:

El programa Becas de Estudio tiene tres objetivos:

  1. Formar a jóvenes en riesgo de exclusión social: en la medida en que más jóvenes estudien, mayor será su participación en la búsqueda de soluciones a los problemas locales de su comunidad y de su país, ya que están en mejor condición de entender el funcionamiento del mismo y de participar, responsablemente, en la dinámica social.
  2. Romper el círculo de pobreza: jóvenes de hogares empobrecidos con padres sin estudios enfrentan enormes dificultades para poder seguir su formación. La única forma de que el círculo de pobreza se rompa en estas familias es apoyando a sus hijos para que logren continuar con sus estudios.
  3. Crear modelos positivos en la comunidad: el impacto que un joven con estudios medios o superiores y con un empleo formal puede tener en su entorno es enorme. Un modelo de éxito positivo que anime a otros jóvenes a alejarse de grupos delictivos y a permanecer en la escuela puede tener grandes impactos en las comunidades de las zonas urbanas marginales de San Salvador.

El principal valor del proyecto es que no se trata de un proyecto aislado, sino que es parte de un gran proyecto de CINDE que inicia con la atención integral en los centros infantiles de desarrollo (1 a 6 años de edad), continua con los refuerzos escolares durante la educación básica (7 a 16 años de edad), sigue con la educación media (16 a 18 años de edad) y culmina con la educación superior. Un joven salvadoreño en riesgo de exclusión social que concluye exitosamente este ciclo, habrá mejorado sus condiciones de vida y las de su familia y tendrá mucho que aportar a su comunidad y al país.

Actividades dentro del proyecto Becas de Estudio:

  1. Recepción de las solicitudes y selección de los jóvenes a los que se les otorgará la beca de estudio para bachillerato: se trata, en su mayoría, de jóvenes que han participado en otros programas de CINDE con anterioridad.
  2. Reuniones mensuales para entrega de las cuotas: una vez al mes, los jóvenes becados acuden a las oficinas de CINDE donde la coordinadora del proyecto les hará entrega de la cuota correspondiente al siguiente mes, que incluye la mensualidad y una cantidad adicional para los gastos de transporte, material didáctico y de papelería.
  3. Reunión trimestral con la coordinadora para evaluar los resultados académicos y el desempeño: cada tres meses, los alumnos mantienen una reunión personalizada con la coordinadora para evaluar el desempeño del estudiante con base en las calificaciones obtenidas. Estas reuniones permiten conocer las dificultades que puedan estar atravesando algunos de los becados y buscar una solución o brindarles el apoyo que necesiten a tiempo.
  4. Talleres de grupo con una psicóloga: coincidiendo con el día que se programen las reuniones trimestrales con la coordinadora, se desarrollan, a continuación, talleres dirigidos por una psicóloga a los que asistirán todos los becados. En estos talleres se trabaja con los jóvenes aspectos como refuerzo de la autoestima, manejo de situaciones de estrés y conflicto, métodos para vencer los miedos y conseguir los objetivos, etc. Además, estas reuniones permiten a los jóvenes conocerse entre ellos y compartir experiencias.
  5. Reunión con los padres o tutores: la familia constituye el entorno inmediato del estudiante y condiciona los significados y el impacto del proceso educativo. Es preciso vincular más a la familia en el proceso de formación y aprendizaje de los estudiantes. Por ello, se lleva a cabo una reunión con los padres o tutores de los jóvenes becados para hacerles ver el importante papel que juegan en este proyecto y la importancia de su apoyo y estímulo a estos jóvenes becados.
  6. Evaluación final de resultados: finalizado el curso académico, la coordinadora evalúa el desempeño de los becados con base en las calificaciones finales obtenidas. El joven que haya aprobado satisfactoriamente el primer año de bachillerato, tendrá asegurada la beca para continuar con el siguiente curso. Y aquellos que hayan obtenido el título de bachiller y que deseen continuar con la enseñanza superior, podrán hacerlo con la ayuda de una beca de estudios superiores.
  7. Clausura del curso: se lleva a cabo una jornada de convivencia con todos los becados del programa de becas de estudio para celebrar el fin del curso.

En 2020 tenemos el reto de becar a 40 jóvenes (25 en la modalidad de bachillerato y 15 en la de técnico o universitario) para que puedan continuar estudiando y, en el futuro, aportar a su comunidad y al país. ¡Ayúdanos a conseguirlo! Apoya nuestro Reto Becas de Estudio a través del siguiente enlace: RETO BECAS

 

 

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